El reporte en la central de enfermería es cómodo. El reporte a pie de cama, con el paciente observando, se siente como estar expuesto las primeras veces. Sin embargo, el reporte de cambio de turno a pie de cama detecta los detalles que una entrega en la central pasa por alto: una velocidad incorrecta en la bomba de infusión, un apósito que debió cambiarse o un paciente con una pregunta que nadie respondió en todo el turno.
Aquí tienes un guion práctico que realmente puedes utilizar, además de lo que debes verificar con tus propios ojos antes de que se retire el enfermero saliente.
Por qué a pie de cama y no en la central
Tener a dos enfermeros y al paciente en la misma habitación significa que pueden confirmar la realidad en lugar de repetir lo que se registró en el expediente. Observan juntos las vías, las infusiones, la piel y el estado mental del paciente. Si algo se pasó por alto, se detecta mientras el enfermero saliente todavía está ahí para explicarlo.
Mantén la estructura: SBAR a pie de cama
No necesitas una estructura nueva. Utiliza SBAR, simplemente en voz alta y a pie de cama:
- Situación: nombre, edad, diagnóstico de ingreso, día de hospitalización.
- Antecedentes: historial clínico relevante, estado de código, alergias, precauciones de aislamiento.
- Valoración: estado actual por aparatos y sistemas, vías e infusiones, dolor, movilidad, piel.
- Recomendación: pendientes, actividades programadas, puntos a vigilar durante el turno.
El guion
“Él es el Sr. Álvarez, de 64 años, en su tercer día por exacerbación de EPOC. Código completo, sin alergias conocidas. Está con puntas nasales a 2 litros, con saturaciones mantenidas entre 93% y 95%. Los ruidos respiratorios siguen disminuidos en las bases, pero con mejor entrada de aire que ayer. Tiene una vía periférica en el antebrazo izquierdo, con sello de solución salina, el sitio se observa limpio. Los laboratorios matutinos están pendientes y le toca su siguiente micronebulización (duo-neb) a las 10. Lo que hay que vigilar es su esfuerzo respiratorio si retiramos de forma gradual el oxígeno”.
Luego, dirígete al paciente: “¿Se me pasó algo o hay algo que le gustaría que el siguiente enfermero sepa?”. Esa sola pregunta revela más información que cualquier revisión del expediente clínico.
Verifica a pie de cama (con los ojos, no con palabras)
- Observa cada infusión y bomba: medicamento, velocidad y volumen restante.
- Sigue el trayecto de vías y sondas hasta el paciente y confirma los sitios de inserción.
- Confirma los medicamentos de alto riesgo, los ajustes de dosis (titulaciones) y cualquier suspensión temporal.
- Revisen juntos la piel, así como cualquier herida o apósito.
- Confirma la seguridad: cama en posición baja, timbre de llamado al alcance, alarmas encendidas, riesgo de caídas y estado de aislamiento.
- Confirma los estudios de laboratorio o imagen pendientes, las interconsultas y las actividades programadas a continuación.
Errores comunes
- Leer el expediente clínico en voz alta en lugar de reportar la situación real del paciente que está frente a ti.
- Omitir detalles sensibles. Baja la voz o salgan un momento de la habitación, pero no omitas información de seguridad.
- Permitir que el reporte se prolongue. La estructura ayuda a mantenerlo en unos pocos minutos enfocados por paciente.
Hazlo un proceso sistemático
Los enfermeros que entregan un reporte a pie de cama claro y estructurado se apoyan en una hoja de organización, no en la memoria. Mantén la información de tus pacientes, infusiones y pendientes en un solo lugar para que el reporte se elabore prácticamente solo. Diseña una de forma gratuita con el generador gratuito de hojas de organización (Brain Sheets), o comienza con la guía completa de hojas de reporte de enfermería.
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