¡El agotamiento de enfermería no es una insignia de honor! Como enfermeras, es muy fácil sobrecargarnos de trabajo como una forma de demostrar nuestra dedicación y lealtad. Recuerdo, siendo una enfermera joven, trabajando en 2 empleos y promediando más de 60 horas por semana. Incluso recuerdo una vez sentirme orgullosa de haber trabajado 18 días seguidos. No hace falta decir que, finalmente, me agoté y tuve que reajustar mis prioridades y encontrar el equilibrio de nuevo.

Lograr un equilibrio entre la vida laboral y personal no solo nos ayuda a nivel personal, sino que también nos ayuda a brindar una mejor atención a nuestros pacientes. La investigación ha demostrado que el agotamiento de enfermería contribuye a errores médicos, rotación de personal de enfermería y aumento de los gastos hospitalarios. Las enfermeras pueden estar comprometidas con sus trabajos y pacientes sin sacrificar su bienestar. ¿Qué cambios puedes empezar hoy para lograr un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal?