Plan de Cuidados de Enfermería para Celulitis
Plan de cuidados de enfermería para celulitis: terapia antibiótica, cuidado de heridas, integridad cutánea y PDF imprimible. Elaborado por enfermeras para enfermeras.
Plan de Cuidados de Enfermería
Diagnóstico de Enfermería 1: Deterioro de la Integridad Cutánea
Deterioro de la integridad cutánea relacionado con celulitis: infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo, evidenciado por eritema, calor y edema del área afectada; dolor a la palpación; puerta de entrada visible (corte, úlcera, picadura de insecto, pie de atleta); drenaje seroso o purulento; márgenes de eritema en progresión.
Intervenciones
- Delimitar los márgenes del eritema con marcador dérmico y documentar fecha y hora; reevaluar a intervalos acordes a la gravedad clínica y al protocolo institucional.
- Evaluar el área afectada en cada turno en cuanto a eritema, calor, edema, induración, fluctuación y sensibilidad; documentar tamaño y localización.
- Inspeccionar la puerta de entrada (cortes, úlceras, fisuras, pie de atleta, picaduras de insecto o sitios de acceso IV) y documentar los hallazgos.
- Evaluar las características del drenaje (seroso, sanguinolento, purulento), cantidad y olor; recolectar cultivo de herida según orden médica cuando haya drenaje purulento.
- Monitorear la aparición de ampollas, vesículas, equimosis, necrosis cutánea o crepitación, y reportar los hallazgos de inmediato.
- Evaluar el estado neurovascular distal de la extremidad afectada (pulsos, llenado capilar, sensibilidad, coloración) a intervalos acordes a la gravedad clínica.
- Favorecer la elevación de la extremidad afectada por encima del nivel del corazón en cama o en sedestación, según orden médica y tolerancia del paciente.
- Aplicar compresas tibias y húmedas sobre el área afectada según orden médica (habitualmente de 15 a 20 minutos, 3 a 4 veces al día).
- Realizar el cuidado de heridas según el protocolo institucional con limpieza suave y cambios de apósito con técnica estéril; aplicar agentes tópicos solo cuando estén indicados.
- Administrar los antibióticos prescritos en el horario indicado; para terapia IV, colocar el acceso venoso en una extremidad no afectada cuando sea factible, según el protocolo institucional.
- Aplicar vendajes de compresión suave para linfedema solo después de que la fase aguda haya cedido y según orden médica.
- Enseñar al paciente y la familia a inspeccionar la piel diariamente, incluyendo los espacios interdigitales de los pies, talones y zonas de presión, y a tratar de forma oportuna el pie de atleta o las fisuras.
- Educar sobre la higiene de manos antes de tocar el área afectada, antes de los cambios de apósito y durante el cuidado de heridas.
- Educar sobre el cuidado meticuloso de los pies en pacientes con diabetes o linfedema: hidratar (no entre los dedos), cortar las uñas en línea recta, usar calzado protector.
- Notificar al médico ante la progresión del eritema más allá del margen delimitado, nueva fluctuación, ampollas, crepitación o dolor desproporcionado al examen físico.
- Coordinar la interconsulta con la enfermera especialista en cuidado de heridas y con el servicio de terapia para linfedema, según orden médica y protocolo institucional.
Resultado: El eritema, calor y edema se monitorean y se reportan según los parámetros indicados; los márgenes en progresión se vigilan; la progresión más allá del borde delimitado se reporta de inmediato; no se observa ni se documenta la aparición de nuevas ampollas, drenaje o lesiones cutáneas.
Diagnóstico de Enfermería 2: Dolor Agudo
Dolor agudo relacionado con celulitis: infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo, evidenciado por dolor referido por el paciente en el sitio afectado (escala 0–10); eritema, calor y edema que generan tensión tisular; protección de la extremidad afectada; renuencia a soportar peso o mover la extremidad; alteración del sueño por dolor.
Intervenciones
- Evaluar la localización, calidad, intensidad (0–10), inicio, duración y factores agravantes o atenuantes del dolor según el protocolo institucional y cuando sea necesario.
- Evaluar específicamente si existe dolor desproporcionado a los hallazgos del examen físico.
- Reevaluar el dolor en el intervalo recomendado por el protocolo institucional tras la administración del analgésico (habitualmente de 30 a 60 minutos).
- Evaluar los signos vitales en conjunto con la valoración del dolor (taquicardia, hipertensión, taquipnea).
- Valorar signos no verbales de dolor (muecas, protección, inquietud), especialmente en pacientes que pueden subreportar.
- Administrar los analgésicos prescritos según el horario indicado, en particular durante las primeras 24 a 48 horas cuando así se ordene.
- Favorecer la elevación de la extremidad afectada por encima del nivel del corazón con almohadas, según orden médica y tolerancia del paciente.
- Aplicar compresas tibias o bolsas frías según la preferencia del paciente y la orden médica.
- Administrar analgésicos no opioides (acetaminofén, AINEs) según orden médica; el uso de opioides es decisión del equipo médico.
- Concentrar las intervenciones de enfermería y limitar los movimientos innecesarios de la extremidad afectada.
- Enseñar al paciente a solicitar analgesia antes de que el dolor se intensifique y antes de actividades (cambios de apósito, deambulación).
- Enseñar estrategias no farmacológicas: respiración profunda, imaginería guiada, distracción, musicoterapia.
- Educar sobre la diferencia entre el malestar esperado tras el tratamiento y el dolor de alarma (empeoramiento súbito, dolor desproporcionado al examen físico).
- Notificar al médico ante dolor sin alivio con los analgésicos indicados, nuevo dolor intenso o dolor desproporcionado al examen físico.
- Coordinar con farmacia y el equipo médico el apoyo a un régimen analgésico multimodal cuando los fármacos de primera línea sean insuficientes.
Resultado: El paciente refiere dolor dentro de los parámetros indicados (habitualmente ≤ 3/10); el paciente duerme en bloques de al menos 4 horas cuando el estado clínico lo permite; el paciente demuestra al menos una estrategia no farmacológica (elevación, distracción).
Diagnóstico de Enfermería 3: Hipertermia
Hipertermia relacionada con celulitis: infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo, evidenciada por temperatura > 38.0°C (100.4°F); piel caliente y enrojecida; taquicardia asociada a la fiebre; escalofríos o rigores referidos; diaforesis.
Intervenciones
- Monitorear la temperatura a intervalos acordes a la gravedad clínica (habitualmente cada 4 horas, con mayor frecuencia si hay fiebre) y documentar la tendencia.
- Evaluar signos sistémicos: taquicardia, hipotensión, taquipnea, alteración del estado mental (criterios qSOFA / SIRS).
- Monitorear leucocitos, PCR, procalcitonina y lactato según orden médica.
- Evaluar el estado de hidratación: mucosas, turgencia cutánea, diuresis, presión arterial.
- Monitorear escalofríos o rigores, y obtener hemocultivos durante los episodios de rigor según orden médica.
- Administrar antipiréticos prescritos (acetaminofén, ibuprofeno) según orden médica, habitualmente para fiebre > 38.5°C.
- Administrar los antibióticos prescritos en el horario indicado y evitar demoras una vez tomados los cultivos, según el protocolo institucional.
- Fomentar la ingesta oral de líquidos y administrar líquidos IV según orden médica para mantener la euvolemia.
- Aplicar medidas de enfriamiento (ropa de cama ligera, esponjado tibio) según el protocolo institucional; evitar bolsas de hielo que puedan inducir escalofríos.
- Proporcionar ropa de cama seca y cambios de bata tras los episodios de diaforesis.
- Enseñar al paciente y la familia a tomar y registrar la temperatura en el domicilio y en qué situaciones deben comunicarse con el equipo de salud.
- Educar sobre la hidratación oral adecuada durante la recuperación según orden médica (habitualmente, objetivo de 2 L/día salvo restricción).
- Educar sobre los signos de sepsis que requieren notificación inmediata: confusión, mareos al ponerse de pie, disminución de la diuresis, fiebre persistente > 39°C.
- Notificar al médico ante temperatura > 39.0°C sin respuesta a antipiréticos, nueva hipotensión o signos de sepsis.
- Coordinar las actividades del paquete de sepsis (cultivos, lactato, antibióticos de amplio espectro según orden médica) cuando se cumplan los criterios SIRS, conforme al protocolo institucional de sepsis.
Resultado: La temperatura se monitorea y muestra tendencia dentro de los parámetros indicados tras el inicio del tratamiento antibiótico; la frecuencia cardíaca tiende hacia los valores basales una vez que cede la fiebre; el paciente refiere resolución de escalofríos y rigores.
Diagnóstico de Enfermería 4: Riesgo de Infección
Riesgo de infección relacionado con celulitis: infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo, evidenciado por infección bacteriana existente (celulitis) con riesgo de propagación; diabetes mellitus con control glucémico deficiente; linfedema o insuficiencia venosa crónica; estado de inmunocompromiso; acceso vascular o herida quirúrgica.
Intervenciones
- Evaluar el área afectada en cada turno para detectar progresión más allá de los márgenes delimitados, nueva fluctuación, ampollas o necrosis cutánea.
- Monitorear las señales de alarma de fascitis necrotizante: dolor desproporcionado al examen, crepitación, ampollas, piel oscura o amoratada, extensión rápida, toxicidad sistémica.
- Monitorear los signos vitales según el protocolo institucional y revisar las tendencias en cuanto a taquicardia, hipotensión, taquipnea y alteración del estado mental (SIRS/qSOFA).
- Monitorear leucocitos, PCR, procalcitonina, lactato y hemocultivos (si se tomaron) según orden médica.
- Evaluar diariamente todos los sitios cutáneos, incluidos los espacios interdigitales de los pies, el periné y los accesos vasculares, en busca de nuevas puertas de entrada.
- Monitorear la glucemia según el protocolo glucémico institucional en pacientes con diabetes (habitualmente cada 4 a 6 horas; los rangos objetivo son decisión del equipo médico).
- Aplicar higiene de manos estricta antes y después de cada contacto con el paciente conforme a la política de prevención de infecciones institucional.
- Utilizar precauciones estándar según la política institucional de prevención de infecciones; aplicar precauciones de contacto en casos conocidos o sospechosos de MRSA u otro microorganismo multirresistente (MDRO) conforme a la política institucional.
- Mantener el cuidado meticuloso del sitio de acceso IV; rotar los accesos venosos periféricos según el protocolo institucional y evitar la extremidad afectada cuando sea factible.
- Administrar los antibióticos en el horario indicado; reportar dosis omitidas o retrasadas al equipo médico y a farmacia.
- Preparar y coordinar la incisión y drenaje de abscesos o zonas de fluctuación según orden médica y protocolo institucional.
- Enseñar al paciente estrategias para prevenir recurrencias: inspección cutánea diaria, tratamiento oportuno de la tinea pedis, hidratación de la piel y limpieza inmediata de cualquier corte.
- Educar sobre la importancia de completar el esquema antibiótico indicado aunque los síntomas mejoren antes de tiempo.
- Educar sobre el manejo del linfedema (medias de compresión tras la fase aguda según orden médica, elevación, cuidado de la piel) y sobre el control de peso y glucemia según la indicación médica.
- Notificar de inmediato al médico ante cualquier señal de alarma de fascitis necrotizante, eritema progresivo a pesar de 48 a 72 horas de antibióticos, nuevo absceso o signos de sepsis.
- Coordinar interconsulta con infectología según orden médica en casos de celulitis recurrente, patógenos atípicos o fracaso terapéutico.
- Analizar con el equipo médico las opciones de terapia supresora (por ejemplo, penicilina V 250 mg VO cada 12 horas según IDSA 2014 §IX, PATCH I) en pacientes con episodios recurrentes.
Resultado: No se observa progresión a bacteriemia, absceso ni fascitis necrotizante durante la hospitalización; los hemocultivos (si se obtienen) se monitorean y los resultados se reportan al equipo médico; los leucocitos y marcadores inflamatorios se monitorean y muestran tendencia dentro de los parámetros indicados.
Diagnóstico de Enfermería 5: Déficit de Conocimientos
Déficit de conocimientos relacionado con celulitis: infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo, evidenciado por primer episodio de celulitis con exposición previa limitada; el paciente o la familia formulan preguntas sobre el tratamiento y la prevención; prácticas de cuidado de la piel inconsistentes referidas en la anamnesis; comprensión limitada sobre la adherencia al tratamiento antibiótico; factores de riesgo modificables presentes (linfedema, diabetes, tinea pedis).
Intervenciones
- Evaluar los conocimientos basales del paciente sobre la celulitis, episodios previos y prácticas actuales de autocuidado.
- Identificar las preferencias de aprendizaje (verbal, escrito, video, demostración) y el nivel de alfabetización en salud.
- Identificar barreras idiomáticas y utilizar servicios de interpretación según la política institucional; generalmente no se recurre a familiares para la educación clínica.
- Evaluar la disposición del paciente para aprender; el dolor, la ansiedad y la fatiga pueden afectar la retención de información.
- Proporcionar materiales escritos en lenguaje sencillo sobre la celulitis, el esquema antibiótico y el cuidado en el domicilio, según los recursos de educación al paciente de la institución.
- Demostrar el cuidado de heridas, los cambios de apósito y la aplicación de compresas tibias; utilizar la técnica de retrodemostración para confirmar la comprensión.
- Proporcionar un esquema antibiótico impreso con fecha de inicio, dosis, frecuencia y fecha de finalización según orden médica.
- Explicar el proceso fisiopatológico de la celulitis en lenguaje sencillo: las bacterias ingresaron a través de una ruptura en la piel y están causando el enrojecimiento y la inflamación.
- Enfatizar la importancia de completar el esquema antibiótico indicado aunque los síntomas mejoren a los 2 o 3 días.
- Enseñar la inspección cutánea diaria, la limpieza inmediata de cortes o raspones con agua y jabón, y el tratamiento oportuno del pie de atleta.
- Enseñar el cuidado adecuado de los pies en pacientes con diabetes: inspección diaria, hidratación (no entre los dedos), corte recto de las uñas y uso de calzado protector.
- Enseñar el manejo del linfedema según indicación médica: elevación, medias de compresión una vez resuelta la fase aguda, cuidado de la piel y control de peso.
- Enseñar signos de alarma que requieren consulta inmediata: enrojecimiento que progresa más allá del borde marcado, dolor intenso desproporcionado al examen, fiebre > 39°C, piel oscura o amoratada, crepitación, confusión.
- Coordinar la cita de seguimiento según orden médica, habitualmente dentro de las 48 a 72 horas posteriores al alta con médico de atención primaria o clínica de heridas.
- Coordinar referencias al educador en diabetes, servicio de terapia para linfedema o especialista en cuidado de heridas según orden médica.
Resultado: El paciente verbaliza comprensión de la celulitis, sus causas y el plan de tratamiento antes del alta; el paciente demuestra el cuidado de heridas y el cambio de apósito acorde a la educación brindada al egreso; el paciente verbaliza el esquema antibiótico indicado, la dosis, el horario y la importancia de completarlo.
Fisiopatología
La celulitis es una infección bacteriana aguda de la dermis y el tejido subcutáneo que se inicia cuando los patógenos atraviesan la barrera cutánea a través de un corte, úlcera, picadura de insecto, maceración por pie de atleta o sitio de acceso IV. Los patógenos más frecuentes son los estreptococos beta-hemolíticos (Grupo A — S. pyogenes), que predominan en la celulitis no purulenta, y Staphylococcus aureus (incluido MRSA), que prevalece cuando hay material purulento o absceso. Los gramnegativos y la flora polimicrobiana son frecuentes en las infecciones del pie diabético y en el huésped inmunocomprometido. Una vez invasiva, las proteasas y toxinas bacterianas desencadenan una cascada inflamatoria que produce la tétrada clásica de rubor, calor, tumor y dolor (eritema, calor, edema, dolor). Una infección no tratada o tratada de forma insuficiente puede progresar a absceso, linfangitis, bacteriemia o fascitis necrotizante, una emergencia quirúrgica anunciada por dolor desproporcionado al examen físico, crepitación, ampollas, márgenes de rápida progresión y toxicidad sistémica. Los principales factores de riesgo incluyen linfedema, diabetes mellitus, insuficiencia venosa crónica, uso de drogas IV, obesidad e inmunocompromiso. La celulitis se distingue de la erisipela, que afecta la dermis superior con márgenes más nítidos y elevados. El manejo sigue la guía IDSA 2014 para infecciones de piel y tejidos blandos (Stevens et al., CID 59:e10–e52) y el protocolo institucional vigente.
Referencia Rápida
- Delimitar márgenes: Marcar con marcador dérmico + fecha/hora para monitorear la progresión
- Elevación: Extremidad afectada por encima del nivel del corazón cuando esté indicado y sea tolerado
- Compresas tibias: Pueden favorecer la perfusión y el confort según orden médica
- Criterios de alarma para escalar: El dolor desproporcionado al examen físico puede indicar fascitis necrotizante
- Duración de antibióticos: 5 días pueden ser suficientes si hay mejoría al día 5 (Hepburn 2004 / IDSA 2014); la extensión es decisión del equipo médico
- Erisipela vs celulitis: Generalmente se utilizan las mismas clases de antibióticos; la erisipela de dermis superior presenta un borde elevado más nítido
Laboratorios Frecuentes
| Laboratorio | Rango normal | Relevancia en celulitis |
|---|---|---|
| Leucocitos (BHC) | 4.5–11.0 K/µL | La leucocitosis con desviación a la izquierda puede apoyar un cuadro bacteriano. La enfermera monitorea la tendencia e informa al equipo médico los valores preocupantes. |
| PCR | < 10 mg/L | Reactante de fase aguda que frecuentemente correlaciona con la respuesta antibiótica. La enfermera reporta al equipo médico los valores en ascenso o que no ceden. |
| VSG | 0–22 mm/hr (M) / 0–29 (F) | Responde más lentamente que la PCR; puede ser útil cuando la PCR se estabiliza. La interpretación es decisión del equipo médico. |
| Hemocultivos | Sin crecimiento | Se obtienen según orden médica, habitualmente cuando el paciente presenta fiebre, hipotensión o inmunocompromiso. La enfermera los toma y reporta los resultados de forma oportuna. |
| Cultivo de herida | Sin crecimiento | Se envía según orden médica, habitualmente cuando hay drenaje purulento o absceso. La enfermera lo recolecta con técnica estéril y reporta los resultados. |
| Procalcitonina | < 0.25 ng/mL | Puede apoyar la evaluación de procesos bacterianos vs virales; puede elevarse en sepsis. Según la IDSA, la procalcitonina por sí sola no debe utilizarse para iniciar o suspender antibióticos. |
| Creatinina | 0.6–1.2 mg/dL | El equipo médico la revisa frecuentemente para decisiones de dosificación de vancomicina o aminoglucósidos. La enfermera reporta valores fuera del rango de referencia. |
| Glucosa | 70–99 mg/dL (en ayuno) | La diabetes es un factor de riesgo y la hiperglucemia puede deteriorar la cicatrización. La enfermera monitorea y reporta según el protocolo glucémico institucional. |
| Lactato | < 2.0 mmol/L | Su elevación puede sugerir sepsis o infección necrotizante de tejidos blandos. La enfermera monitorea la tendencia del lactato durante la reanimación y reporta los hallazgos al equipo médico. |
Medicamentos Frecuentes
| Clase | Ejemplos | Mecanismo de acción | Efectos adversos principales | Consideraciones de enfermería |
|---|---|---|---|---|
| Cefalexina (VO) | Keflex | Cefalosporina de 1.ª generación; cubre MSSA + estreptococo del Grupo A. Según la IDSA 2014, la cefalexina es una opción frecuentemente utilizada en celulitis no purulenta ambulatoria. | Malestar GI, exantema, anafilaxia rara (reactividad cruzada con alergia a PCN < 2%). | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica, orientación farmacéutica y protocolo institucional. Confirmar antecedente de alergia a PCN antes de la administración; fomentar la toma con alimentos; reforzar la importancia de completar el esquema indicado. Notificar al médico ante nuevo exantema, cambio en la respiración o signos de reacción alérgica. |
| Dicloxacilina (VO) | Dynapen | Penicilina antiestafilocócica; alternativa oral en celulitis no purulenta según la IDSA 2014. | Malestar GI, exantema, hipersensibilidad. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica y protocolo institucional. Tomar en ayuno cuando así se indique; el esquema QID puede dificultar la adherencia, por lo que conviene reforzarlo con el paciente. |
| Clindamicina (VO/IV) | Cleocin | Lincosamida; inhibe el ribosoma 50S; cubre estreptococo + MSSA y puede suprimir la producción de toxinas. El equipo médico puede indicarla en alergia a PCN o cuando se desee supresión de toxinas. | Colitis por C. difficile, diarrea, exantema. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica y protocolo institucional. Monitorear la aparición o empeoramiento de diarrea; suspender y notificar al médico si se sospecha C. difficile, según protocolo institucional. |
| TMP-SMX (VO) | Bactrim, Septra | Inhibidor de la síntesis de folato; cubre MRSA. Según la IDSA 2014, TMP-SMX es una opción frecuentemente utilizada en celulitis purulenta ambulatoria con cobertura para MRSA según indicación médica. | Exantema (incluido SJS), hiperpotasemia, ↑ Cr, supresión medular. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica, orientación farmacéutica y protocolo institucional. Fomentar ingesta oral adecuada de líquidos; reportar nuevo exantema, lesiones mucosas o cambios preocupantes en K+/Cr. Las decisiones sobre cobertura MRSA y su uso en el último trimestre del embarazo o en alergia a sulfas son del equipo médico. |
| Doxiciclina (VO) | Vibramycin | Tetraciclina; puede indicarse para cobertura ambulatoria de MRSA. Según la IDSA 2014, la doxiciclina tiene cobertura limitada e impredecible para estreptococo, por lo que puede indicarse su combinación con cefalexina en la enfermedad no purulenta, según criterio médico. | Fotosensibilidad, malestar GI, esofagitis, pigmentación dental en niños < 8 años. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica y protocolo institucional. Reforzar la toma en posición erguida con agua y las precauciones solares; el uso en niños < 8 años o durante el embarazo es decisión del equipo médico. |
| Vancomicina (IV) | Vancocin | Glucopéptido; inhibe la síntesis de pared celular. Según la IDSA 2014, la vancomicina se utiliza frecuentemente en celulitis grave o en casos que requieren cobertura para MRSA en pacientes hospitalizados. | Nefrotoxicidad, ototoxicidad, reacción a la infusión (síndrome del hombre rojo), tromboflebitis. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica, orientación farmacéutica y protocolo institucional. El monitoreo de niveles valle o AUC y la vigilancia de la función renal se coordinan con farmacia según el protocolo institucional. Infundir en ≥ 60 minutos según protocolo; reportar de inmediato las reacciones a la infusión. El acceso venoso central es frecuentemente preferido según la política institucional. |
| Piperacilina-tazobactam (IV) | Zosyn | PCN de espectro extendido + inhibidor de β-lactamasa; puede cubrir gramnegativos y anaerobios. El equipo médico puede indicarla en pie diabético o infección polimicrobiana según la IDSA 2014. | Diarrea, exantema, ↑ transaminasas, hipopotasemia, ↑ Cr. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica, orientación farmacéutica y protocolo institucional. El ajuste de dosis renal es decisión de farmacia y del equipo médico; monitorear K+ y función renal, y reportar tendencias preocupantes. |
| Linezolid / Daptomicina (IV/VO) | Zyvox / Cubicin | Cobertura alternativa para MRSA indicada por el equipo médico cuando la vancomicina está contraindicada o la respuesta es insuficiente. | Linezolid: trombocitopenia, síndrome serotoninérgico. Daptomicina: ↑ CPK, miopatía. | Administrar según prescripción conforme a la indicación médica, orientación farmacéutica y protocolo institucional. La BHC semanal para linezolid y la CPK semanal para daptomicina son habitualmente coordinadas por farmacia y el equipo médico; la daptomicina no se utiliza frecuentemente en neumonía (inactivación por surfactante). |
Referencias
- Makic, M. B. F., & Martinez-Kratz, M. R. (Eds.). (2023). Ackley and Ladwig’s Nursing Diagnosis Handbook: An Evidence-Based Guide to Planning Care (13th ed.). Elsevier.
- Stevens, D. L., Bisno, A. L., Chambers, H. F., Dellinger, E. P., Goldstein, E. J. C., Gorbach, S. L., Hirschmann, J. V., Kaplan, S. L., Montoya, J. G., & Wade, J. C. (2014). Practice Guidelines for the Diagnosis and Management of Skin and Soft Tissue Infections: 2014 Update by the Infectious Diseases Society of America. Clinical Infectious Diseases, 59(2), e10–e52.
- Infectious Diseases Society of America. (2014). IDSA Update for the Management of Purulent Skin and Soft Tissue Infections. Arlington, VA: IDSA.
Preguntas frecuentes
What is the nursing care plan for Cellulitis?
A Cellulitis nursing care plan organizes the assessment, nursing diagnoses, goals, interventions, and evaluation criteria for a patient with Cellulitis. Diagnoses are ordered by what is currently most destabilizing for the patient.
What are the priority nursing diagnoses for Cellulitis?
Priority diagnoses for Cellulitis appear in the Nursing Diagnoses section above, ordered by clinical acuity. The top diagnosis should reflect what is currently most destabilizing for this specific patient.
What is the priority nursing intervention for Cellulitis?
Priority interventions for Cellulitis are listed in the care plan above, organized by diagnosis. The most critical actions address airway, circulation, and the highest-acuity problem first.
What complications should the nurse monitor for in Cellulitis?
Complications to monitor for in Cellulitis are listed within each diagnosis section above. Trend vitals, mental status, and the condition-specific red flags described in the assessment section.
Una hoja de reporte hecha para este paciente
Este es justo el tipo de paciente para el que están hechas estas hojas de reporte de NurseBrain. Ten en una sola página todo lo que sigues durante el turno.